{"id":1330,"date":"2023-12-19T23:32:24","date_gmt":"2023-12-19T23:32:24","guid":{"rendered":"https:\/\/revistarapallo.com\/?p=1330"},"modified":"2023-12-20T16:09:35","modified_gmt":"2023-12-20T16:09:35","slug":"ferrocarriles-americanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistarapallo.com\/index.php\/2023\/12\/19\/ferrocarriles-americanos\/","title":{"rendered":"Ferrocarriles americanos"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">por Victoria C\u00f3ccaro<\/h4>\n\n\n\n<p>Gracias por invitarme a participar de la conversaci\u00f3n que abre el libro. Y eso es lo que me gustar\u00eda hacer. Seguir la conversaci\u00f3n, seguramente de un modo algo digresivo, en vueltas y remolinos, como son las buenas conversaciones. Cuando Emilio vino a dejarme el libro a casa hace unos d\u00edas me dijo bueno f\u00edjate si quer\u00e9s pod\u00e9s sumar tu mapa. Pero m\u00e1s que contarles mi mapa quiero compartir algunas ideas, preguntas y respuestas que me activaron los ensayos del libro que creo son muy generosos a la hora de transmitir ideas. Entonces lo que traje es algo as\u00ed como un mapa de los mapas de <em>Rapallo conversa<\/em>, o m\u00e1s que un nuevo mapa, creo que ser\u00eda como una l\u00ednea de ferrocarril que va de uno a otro y que se podr\u00eda llamar F.A.: Ferrocarriles Americanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que le\u00ed el libro, veo al Proyecto Rapallo como un trabajo de cart\u00f3grafo de Am\u00e9rica, pero una Am\u00e9rica que no habla exclusivamente en espa\u00f1ol (por eso, no es Hispanoam\u00e9rica y, ah\u00ed, un primer paso al costado del marco colonial), ni tampoco se restringe a la geograf\u00eda continental y hasta cruza el oc\u00e9ano hacia una voz (la de Mar\u00eda Salgado) que si bien pisa el suelo espa\u00f1ol hunde sus ra\u00edces en poetas americanos, de Buenos Aires a Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra cosa que me qued\u00f3 claro despu\u00e9s que le\u00ed el libro es que cuando agarramos un l\u00e1piz y lo arrastramos sobre un papel, o cuando apretamos cuadrados pl\u00e1sticos mirando un rect\u00e1ngulo de luz, pasan cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me interesa que ya el primer ensayo, el de Gabriel Corti\u00f1as, parte de esta premisa: habr\u00eda una especificidad de la \u201cpr\u00e1ctica po\u00e9tica\u201d: entonces, la poes\u00eda es una pr\u00e1ctica, no es un objeto, pero no entra dentro del r\u00f3tulo m\u00e1s amplio y conocido de \u201cpr\u00e1ctica art\u00edstica\u201d. Ah\u00ed, pienso que el subt\u00edtulo del libro (<em>Mapas, pol\u00edticas, pr\u00e1cticas<\/em>) es enga\u00f1oso, bah, m\u00e1s bien poroso, porque un mapa (una posici\u00f3n, un \u201cestar\u201d, una articulaci\u00f3n) <em>implica<\/em> una pol\u00edtica que tampoco es un objeto si no, siempre, una pr\u00e1ctica. Bueno, sigo, \u00bfy cu\u00e1l es esa especificidad de la \u201cpr\u00e1ctica po\u00e9tica\u201d? Es su articulaci\u00f3n, dice Gabo, con \u201cnuestra historia\u201d. Esa articulaci\u00f3n es el mapa: una posici\u00f3n, un estar, un \u201ctomar partido\u201d, un ubicarse: \u201cen contra de\u201d, \u201cocultando qu\u00e9\u201d, \u201cen complicidad con\u201d. Puede ser desesperante darnos cuenta de que siempre que usamos la lengua estamos indefectiblemente posicion\u00e1ndonos, aunque no queramos o aunque pensemos que no lo estamos haciendo (me acuerdo de un amigo de un amigo que dice que \u00e9l no va a votar porque es apol\u00edtico). Hasta cuando callamos, tomamos una posici\u00f3n con la lengua. Hasta cuando no vamos a votar, tomamos una posici\u00f3n pol\u00edtica. Puede ser desesperante, dec\u00eda, o puede exacerbar nuestra paranoia, pero tambi\u00e9n darnos bastante poder. Bastante quehacer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El mapa como articulaci\u00f3n hist\u00f3rica, entonces, esta manera en que <em>Rapallo conversa<\/em> lo entiende, tambi\u00e9n me hace acordar a una idea de Louis Zukofsky. Zukofsky ve\u00eda al poeta como alguien a trav\u00e9s del cual la historia acontece. Tambi\u00e9n me hace acordar a eso que dice Pound sobre que el poeta capta las ondas de su tiempo. Entre la historia y el propio tiempo hay una implicaci\u00f3n: en tanto conocemos la historia percibimos a la vez nuestra propia contingencia hist\u00f3rica. Gabo reescribe esto como una articulaci\u00f3n entre lo micro y lo macropol\u00edtico. Esa articulaci\u00f3n es el mapa, el mapa dise\u00f1a un tiempo (una relaci\u00f3n con el presente y con la historia) y un espacio (un cuerpo que pisa un suelo junto a otros cuerpos). \u00bfDesde qu\u00e9 mapa hablamos, escribimos? \u00bfQu\u00e9 mapa necesitamos para hablar, para escribir? Porque como dice Mario Ortiz en un ensayo que podr\u00eda formar parte de este libro: \u201cDe lo que no puede hablarse es preferible hablar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfd\u00f3nde estamos? Estar en un lugar es no estar en otro (no ir a votar no es lo mismo que ir a votar), por eso, donde hay territorio -donde estoy- hay disputa (no votar es pol\u00edtico, mal que le pese al amigo de mi amigo). Esta es la pregunta que instala y responde el ensayo de Corti\u00f1as y que despu\u00e9s se amplifica, con variantes, en el resto del libro. No la de <em>qu\u00e9 es el poema<\/em>, tampoco la de <em>qu\u00e9 puede <\/em>(que hoy en d\u00eda me suena cada vez menos spinoziana y cada vez m\u00e1s meritocr\u00e1tica), si no que es la de <em>d\u00f3nde est\u00e1<\/em>. Si el mapa es una posici\u00f3n espacial es, tambi\u00e9n, una posici\u00f3n temporal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs posible escribir poemas que no lleven las marcas de la historia, de nuestra historia, y de nuestro presente?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto puede reescribrise como: \u00bfExiste el silencio total? Si s\u00ed, \u00bfc\u00f3mo escucharlo? La misma cosa se pregunt\u00f3 John Cage en 1951. Esperando escuchar el silencio, Cage decidi\u00f3 meterse en una c\u00e1mara aneco\u00edca. Pero, una vez all\u00ed, escuch\u00f3 dos sonidos, uno alto y otro bajo. Uno del sistema nervioso, como un zumbido. Otro de la circulaci\u00f3n de la sangre, como el pulso del latido del coraz\u00f3n. El silencio absoluto no existe y la lengua no iba a ser la excepci\u00f3n. Salvo que sea la lengua de un \u201celectrocardiograma muerto\u201d (las palabras son del ensayo Violeta Kesselman), es decir, sin sistema nervioso ni coraz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Rapallo contesta: la historia se inscribe como sonido en la lengua, la historia se hace ritmo y el ritmo es una forma de refugiarse del \u201cdiluvio narrativo\u201d y de \u201cla violencia de la imagen\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y si la historia se escribe como sonido, \u00bfc\u00f3mo podemos escucharla? Escribiendo poes\u00eda, digo que dir\u00eda este libro si hablara. Y a su modo lo hace.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo oir el doble click de la pistola que apunt\u00f3 a Cristina para matarla? \u00bfC\u00f3mo oir los clicks de los trolls que desv\u00edan la ya muy vapuleada atenci\u00f3n que queda para captar nuestro tiempo? \u00bfC\u00f3mo oir, incluso, \u201calgo tan ancestral y elemental que supimos olvidar\u201d, como dice Gabo? \u00bfC\u00f3mo reincorporar en nuestro imaginario, pregunta Carlos Regueyra Bonilla, a los \u201cpueblos originarios\u201d o, me gusta m\u00e1s como lo dice Kamau Brathwaite, una \u201ctradici\u00f3n ind\u00edgena\u201d que ha sido borrada casi por completo no solo de la historia sino de lo que podemos percibir, escuchar?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo, con pr\u00e1ctica po\u00e9tica, accidentando la lengua occidental. El accidente, en la lengua, es un ritmo. Un ritmo crea un territorio. Esto no es nada nuevo. Un mirlo, por ejemplo, canta en patrones r\u00edtmicos y as\u00ed delimita un hogar en el aire, crea un territorio. No somos p\u00e1jaros, ni vivimos del aire. En vez de cantar, escribimos (aunque escribir puede ser como cantar) y nuestra escritura (como la del mirlo en un territorio) siempre es situada. De ah\u00ed que un procedimiento puede ser una t\u00e1ctica para desplegar esa membrana entre lo micro y lo macropol\u00edtico (o trazar esa flecha que, como la historia, nos atraviesa). De ah\u00ed que un procedimiento no es algo que sac\u00e1s de una vitrina y le das cuerda para que haga su gracia, porque primero no est\u00e1 en una vitrina como detenido en el tiempo sino bailando en el samba de la historia y su gracia se activa, siempre, sobre un mapa. La gracia, en el poema, ser\u00eda el ritmo. La mano que da cuerda y coloca sobre el mapa ser\u00eda la t\u00e1ctica. Ni la mano ni la forma viven fuera de la historia, insiste Gabo. Mar\u00eda Salgado a\u00f1ade: no hay lengua por fuera de un mundo concreto situado, y muy complejo, del que conviene hacerse cargo (porque si no te carga a vos). Escribir empieza con un conflicto con tu lengua, dice Carlos Regueyra, escribir es un acto de solidaridad hist\u00f3rica, dice Diego Sequera, escribir es expresar un desacuerdo, dice Nicole Brossard, y agrega: es poner en palabras destellos enigm\u00e1ticos que habitan como una tormenta de verdad, es energ\u00eda que toma forma en el lenguaje, escribir hace espacio a lo impensado. Escribir es escuchar digo yo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo oir, dec\u00eda, \u201calgo tan ancestral y elemental que supimos olvidar\u201d? Ah\u00ed, destaco la escala temporal de los ensayos donde, por ejemplo, cuando se dice historia se dice, s\u00ed, neoliberalismo, pero se dice tambi\u00e9n historia colonial. \u00bfC\u00f3mo escuchar aquello \u201cancestral y elemental\u201d cuando ni siquiera se escucha el tap\u00f3n colonial puesto por encima? Estamos hablando de redistribuir el tiempo, y si algo puede crear otro tiempo en el tiempo es la m\u00fasica, \u00bfno? El ritmo, que combina notas musicales (tonos y unidades temporales) con una sintaxis que no es la del reloj y puede correrse de la complicidad colonial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Leo el primer ensayo con el \u00faltimo, Stein sugiere algo que pronto se vuelve una necesidad imperiosa: un mapa de todas las veces que se us\u00f3 un sustantivo, de qu\u00e9 se hizo con ellos, ser\u00eda hacer, como dice Gabo a trav\u00e9s de Rivera Cusicanqui, un mapa o una historia de encubrimientos (de lo que las palabras, aqu\u00ed los sustantivos, encubren cuando nombran). Quiz\u00e1s haya que no usar sustantivos, como sugiere Stein, o quiz\u00e1s haya que usarlos mal, accidentarlos, dec\u00eda antes, como propone Gabo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto del accidente y la propuesta, ese movimiento doble, como en direcciones contrarias, es, en mi opini\u00f3n, uno de los ejes-trenes cruciales del libro. El primer ensayo habla de la distop\u00eda como lugar para repensar lo que viene. Pensar desde la distop\u00eda no es pensar desde el pesimismo.<em> <\/em>A m\u00ed este encuentro entre cat\u00e1strofe y utop\u00eda me interesa mucho. Hace tiempo que vengo pensando en el f\u00f3sil, lo que me interesa del f\u00f3sil es que permite relacionar cat\u00e1strofe y futuro: el f\u00f3sil es prueba de la cat\u00e1strofe pero tambi\u00e9n habla de un mundo posible despu\u00e9s de la extinci\u00f3n. El f\u00f3sil como mundo posible contra la extinci\u00f3n porque <em>tiene que haber uno es que ha de haber uno porque no hay otro en este y siempre no hay solo uno. <\/em>La posici\u00f3n del f\u00f3sil es ubicarse en la cat\u00e1strofe, la distop\u00eda o la extinci\u00f3n para pensar, escuchar e imaginar lo pr\u00f3ximo, lo que viene despu\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cat\u00e1strofe y utop\u00eda del f\u00f3sil que reencuentro en la distinci\u00f3n que hace Violeta Kesselman entre \u201coscuro pero no mortuorio\u201d, algo que puede ser conflictivo pero productivo, en\u00e9rgico, vital. Y en Nicole Brossard cuando propone una visi\u00f3n en lugar de una subversi\u00f3n, un mundo posible en lugar de a adem\u00e1s de una cat\u00e1strofe, una respuesta en lugar de o adem\u00e1s de una pregunta. No solo abrir una pregunta o mostrar una falla, no solo romper y desarticular, si no tambi\u00e9n dar respuestas, trazar una direcci\u00f3n, imaginar o ponerse a construir. Es cierto que no se puede no mostrar la falla y el quiebre, pero justamente por eso, porque est\u00e1 todo ya bastante roto, y es todo ya bastante incierto, no se puede solo romper, o \u201cabrir preguntas\u201d. Y vuelvo a encontrarlo en Laura Jaramillo cuando reivindica a la ingenuidad como posici\u00f3n frente al cinismo porque en la ingenuidad, dice, hay un horizonte de futuro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si el ensayo de Gabriel, pon\u00eda el foco en la escritura, el de Laura Jaramillo, en la cultura independiente en la cuna del capital y de la privatizaci\u00f3n, Violeta Kesselman suma a esa serie la lectura: \u00bfqu\u00e9 leo para habitar un mapa, para estar en un tiempo y un espacio, o para atravesar un tiempo y un espacio? Y no puedo no pensar en ese auto que recorre la provincia de Buenos Aires en los cap\u00edtulos de <em>Morris<\/em>, su libro del 2019. O bien, qu\u00e9 leer para ver qu\u00e9 hacer con c\u00f3mo la historia te atraviesa. O mejor, uso ac\u00e1 una palabra de su ensayo, qu\u00e9 leer para <em>metabolizar<\/em> la historia (o, tambi\u00e9n, la coyuntura) que te atraviesa y, entonces, tu manera de escribir. Y voy a decirlo una vez m\u00e1s robando otra expresi\u00f3n del ensayo porque es muy precisa: qu\u00e9 te da el LA para afinar tu instrumento. Cu\u00e1l es tu texto-diapas\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta que, no s\u00e9 si queriendo o no, no s\u00e9 si fue algo que hablaron previamente, pero casi todos los ensayos est\u00e1n recorridos por una orientaci\u00f3n sonora m\u00e1s que visual, sea desde el horizonte sem\u00e1ntico, metaf\u00f3rico, ret\u00f3rico, sea como figuras para pensar, sea lo que destacan de los textos que comentan. Ese viraje hacia el sonido es algo en lo que tambi\u00e9n vengo pensando hace tiempo y creo que aparece ac\u00e1 de un modo muy elocuente. Lo sonoro como estrategia frente a la ilusi\u00f3n de transparencia de la imagen, que como bien dice Laura, es violencia de la imagen. Lo sonoro para leer la complejidad de la imagen, y de la lengua. Porque a la imagen se la persigue con la escucha no con la vista (una <em>imagen-ruido<\/em>, quiz\u00e1s, que podr\u00eda continuar la serie deleuziana). El ruido es otro de los ejes-trenes que recorren el libro. Y me gusta esta met\u00e1fora de los trenes, que dicho sea de paso, se habr\u00e1n dado cuenta que, como dice Mar\u00eda Salgado, \u201cya no combato a la met\u00e1fora\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda, en su ensayo, insiste much\u00edsimo sobre esto del sonido y por supuesto, tambi\u00e9n, en toda su pr\u00e1ctica po\u00e9tica. El poema, cuando lo lees, \u201csuena\u201d. Y ac\u00e1 no puedo dejar de mencionar a Stein, Stein quiz\u00e1s sea quien est\u00e9 conduciendo el tren de Ferrocarriles Americanos. Una vez escrib\u00ed que Stein se hab\u00eda adelantado a la invenci\u00f3n del <em>delay<\/em>, pero la verdad que, como dice Mar\u00eda, Stein es un <em>sound system<\/em> entero. Y el mapa sonoro-sint\u00e1ctico-gramatical que traza el ensayo de Stein es impostergable. Eso que te dan ganas de decir, dejen todo lo que est\u00e1n haciendo y vayan a leer a Stein.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, sigo. O vuelvo. Dec\u00eda que en el texto de Kesselman esa escucha, el LA 440 de la afinaci\u00f3n, es una escucha colectiva, se hace o se construye entre pares. Esto es algo en lo que me reconozco, creo que tambi\u00e9n en algunos momentos estuve armando mi LA entre pares, a trav\u00e9s de la traducci\u00f3n. Me acuerdo cuando Tom\u00e1s Fadel me invit\u00f3 a m\u00ed y a otros amigos a traducir juntos Zukofsky. En esos encuentros habl\u00e1bamos tambi\u00e9n de lo que le\u00edamos, del libro que public\u00f3 tal o cual. En eso tambi\u00e9n me reconozco en el ensayo de Violeta, la atenci\u00f3n a la producci\u00f3n contempor\u00e1nea o, dir\u00eda, casi una responsabilidad por prestar atenci\u00f3n a la producci\u00f3n contempor\u00e1nea. De nuevo, la lectura. Y una lectura cr\u00edtica. Una lectura, o una escucha, ligada a una reflexi\u00f3n m\u00e1s que a una celebraci\u00f3n del \u201cgenio, amigo, qu\u00e9 lindo tu texto\u201d seguido de <em>like<\/em>. (Algo que, seg\u00fan cuenta el ensayo de Regueyra, tambi\u00e9n est\u00e1 pasando en Costa Rica). Hay un prejuicio en torno a la cr\u00edtica, hay una idea como de que est\u00e1 mal o es <em>kringe<\/em> pensar tu escritura, o tomarte en serio un texto y hacer una lectura cr\u00edtica. Esto se liga a la posici\u00f3n c\u00ednica que habl\u00e1bamos antes, como si estuviese mal tomarse las cosas en serio. Tomar algo en serio no significa que sea sin humor. Esa falta de cr\u00edtica, como bien dice Kesselman, nos deja sin se\u00f1ales, girando en un banco de niebla.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra manera de practicar la lectura, escribe Violeta, son las lecturas de coyuntura o \u201ctemporadas de fijaci\u00f3n\u201d que sirven para responder a una urgencia literaria en particular, para poder pensar la realidad o para seguir escribiendo. Me gusta que esas lecturas, dice el ensayo, pueden no ser literarias. Me acuerdo que, por ejemplo, yo ven\u00eda con esta fijaci\u00f3n en el f\u00f3sil que les coment\u00e9, f\u00f3siles y piedras, y me puse a leer un manual de biolog\u00eda de los 60 escrito por un franc\u00e9s, Fran\u00e7ois Jacob, uno de los que \u201cinvent\u00f3\u201d o \u201cdescubri\u00f3\u201d como se transcriben las secuencias gen\u00e9ticas en el ADN, y la verdad que no sab\u00eda muy bien por qu\u00e9 estaba leyendo eso, pero me ayudaba a entender algo, no espec\u00edficamente de biolog\u00eda, si no otra cosa. Y en eso viene la pandemia y ah\u00ed vi que en el manual de biolog\u00eda estaba leyendo la historia argentina y, adem\u00e1s, estaba como tratando de medir ese reposicionamiento del discurso cient\u00edfico a nivel global, y estaba leyendo c\u00f3mo la ciencia estaba enloqueciendo. Y no s\u00e9 bien c\u00f3mo pasaba pero pasaba, entonces quise escribir esa lectura que estaba haciendo de Jacob, seguramente leyendo mal, el ACV de la lectura, para citar mal a Pound. Me acuerdo que tambi\u00e9n estaba leyendo las <em>Metamorfosis<\/em> de Ovidio, entonces en ese momento, 2020, para m\u00ed escribir esa lectura fue ver lo que la poes\u00eda le puede hacer decir a la ciencia que la ciencia por s\u00ed sola no puede. Porque adem\u00e1s estaba lo del ADN (y no el ADN de los 60 sino el m\u00e1s actual, el del genoma y la clonaci\u00f3n), y en ese cruce la lengua era, como el ADN, un c\u00f3digo que puede alterarse. Y bueno, eso estaba en juego cuando le\u00eda y escrib\u00eda un libro que se llama <em>La l\u00f3gica de la lente<\/em>, que es una alteraci\u00f3n del t\u00edtulo del texto de Jacob y tambi\u00e9n de la lente que usas cuando te da el ACV de la lectura. Todo esto me hizo pensar el ensayo de Violeta. Coincido con que articular la lectura, la cr\u00edtica, la escritura y, podr\u00edamos agregar, la escucha, es fundamental. \u00bfQu\u00e9 estratos despierta o puede despertar la escucha o la pr\u00e1ctica po\u00e9tica sobre otro texto?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, termino. Como ver\u00e1n, los de <em>Rapallo conversa<\/em> son esos textos que te dan ganas de hacer lo que hacen, seguramente les pase cuando lo lean, que van a ir como trazando su propio mapa mental. Les invito a que lo hagan.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Texto le\u00eddo el jueves 14 de diciembre de 2023 en Casa Viva, durante la presentaci\u00f3n de <em>Rapallo conversa. Mapas, pol\u00edticas y pr\u00e1cticas<\/em>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Victoria C\u00f3ccaro Gracias por invitarme a participar de la conversaci\u00f3n que abre el libro. Y eso es lo que me gustar\u00eda hacer. Seguir la conversaci\u00f3n, seguramente de un modo algo digresivo, en vueltas y remolinos, como son las buenas conversaciones. 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