“Un primer libro pop cínico es sospechoso” – entrevista a Germán Carrasco

Nació en 1971 y se dice que pertenece a “la generación de los noventa” chilena. Además de poeta es traductor, periodista y coordina talleres de escritura. Publicó varios libros, entre los que se destacan: La insidia del sol sobre las cosas (Premio Jorge Teillier, 1997), Calas (Premio Hispanoamericano Diario de poesía / VOX, 2000), Ruda (Premio Consejo Nacional del Libro, 2010) y Mantra de remos (2016).
A continuación, algunas de las respuestas a la entrevista que le hizo RAPALLO en el n1.


“Hay poetas improvisatorios y ametrallantes, otros que tienen versos menores y serenos. Yo creo que cada uno tiene que inventar su prosodia, el verso libre es el más difícil. Evito el endecasílabo mecánico y el alarde, busco el susurro, lo áfono. También una cosa serpentina, como de siseo que no se sabe dónde empieza y termina, no el constructo cerrado”.

“Creo que salirse de uno es mirarse desde afuera, desdoblarse. La gente –grave error– tiende a subrayarse.  Hay que perderse; hay un sabor y un placer en estar perdido. No me gustan las certezas, la gente que cree tenerla clara; me dan hasta miedo, como el clip Zoom de Cerati: la dictadura de la belleza inmaculada. Me daba pánico ese clip. Desde las certezas no se puede escribir. Y te digo esto porque si alguna gracia debería tener Chile es esa: ser un territorio femenino, receptivo, abierto a lo que hacen los demás. Algo de eso tiene este país;  esa debería ser su gracia, como la de todo territorio que está en el culo del mundo, aunque algunos tengan un eurocentrismo provinciano que da más risa que otra cosa. No hay que quedarse en el juego que manejas; hay que perderse en el que no manejas. Creo que a eso me refiero con salirse de uno, algo básico. ¿Quién decía “la patria es el otro”? Eso está para tatuárselo”.

“A veces escribo para preguntarme cosas. Estos textos nuevos lo escribí para responder esa pregunta: qué es una imagen. Con respecto al didactismo, no le tengo miedo a esas supuestas bajada de línea porque hay que explicarse el mundo de alguna manera,  trato eso sí de ser tenue y áfono, y no ser atropellador con el tono.”